ᴥ CINCO LIBRAS – Mark Charig

Mark Charig (Londres, 1944), trompetista, cornetista, ruidista, camina por las Ramblas en Barcelona con una bolsa de plástico con comida mirando a su alrededor con la esa cara de medio susto medio admiración que ponen los recién llegados a la ciudad ante tanta gente. Tenía tanta hambre que se ha comprado una ensalada de tomate y una ración de gambas al ajillo en un bar de tapas para comérselas durante la prueba de sonido. Parece mentida, pero a sus casi 70 años, aquella noche debutaba en Barcelona.

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ᴥ ESCENA BERLÍN – Splitter Orchester

La libreimprovisación, la expresión musical más personal e individual posible, siempre ha sido un enorme reto para las grandes formaciones. En Europa, desde la eclosión de la free music en los años 60, ha habido varios intentos de encontrar la aleación definitiva, la que haga funcionar la libertad personal con la composición (es decir, con límites); la que combina lo abstracto heredado de la música contemporánea con la virulencia que venía desde Estados Unidos en forma de free jazz. La mezcla perfecta aún se busca, con o sin dirección, y en ese proceso de investigación es donde reside el sentido de juntar a tanta gente para tocar casi desde cero, sin partituras.

ᴥ AGUSTÍ FERNÁNDEZ & EVAN PARKER

Agustí Fernández (piano) y Evan Parker (saxo tenor) aparecieron en escena vestidos de riguroso negro, sobriedad que contrastaba con las gigantescas cortinas violetas de terciopelo que adornaban la sala Oriol Martorell del Auditori de Barcelona. La estampa recordaba la estética de alguna escena rodada por David Lynch, cineasta especialista en empujar al espectador a mundos desconocidos que rozan las ambigüedades del subconsciente. Como la música improvisada, supongo…

ᴥ LIBERTAD INDETERMINADA

El pianista Thelonious Monk solía decir: “Tocas lo que tú quieres y dejas que el público coja lo que tú estás haciendo, aunque eso pueda llevarles quince o veinte años”. Monk recogía así con palabras lo que Charlie Parker ya empezó a manifestar pocos años antes a través de sus solos desbordantes y frenéticos, utilizando pícaramente elementos de la música contemporánea: el músico negro ya no tenía porque salir al escenario a complacer blancos. “Bird” jugaba a confundir al público a la vez que usaba las improvisaciones para reafirmarse como persona, como parte de un colectivo racial y como intérprete y compositor de “música seria”, de jazz. “La música es tu propia experiencia, tus pensamientos, tu sabiduría. Si no la vives, no saldrá de tu instrumento”, manifestó en una ocasión. Fue el primero en tomar consciencia de su condición social y manifestarla públicamente…