Home

(Fotos exposición: Olga Àbalos)

Le preguntaban hace unas semanas al fotógrafo Mariano Herrera (Buenos Aires, 1970) porqué había tardado tanto en hacer su primera exposición. “Soy lento haciendo las cosas, necesito macerarlas”, contestaba como avergonzándose. Después 15 años de profesión, presentaba “Tránsitos Anónimos”, que ha estado durante el mes de abril en la galería The Private Space de Barcelona. Hace más de seis años que tenía guardadas estas instantáneas, la mayoría conseguidas con una sola toma en un cámara analógica, que fueron fruto de un proyecto personal de esos que se empiezan un poco a ciegas, sin saber si el resultado final podría tener alguna salida. Hasta que en 2007 algunas de las fotos se publicaron en el suplemento El País Semanal y en el presente año 19 de ellas han adquirido una nueva dimensión en formato grande, o muy grande, en esta exposición comisariada por Rocío Hidalgo.

Tal y como se apunta en el texto de presentación, “Tránsitos Anónimos habla de personas que habitan y transitan por Las Ramblas una noche cualquiera (…) Todas las fotografías comparten un mismo encuadre de fondo negro que deja entrever la estructura simple del set. El pavimento de Las Ramblas aparece como elemento identificador del contexto y testigo nocturno de los hechos: los disparos de la cámara”. Al principio del proceso, las personas que pasaban por delante de su cámara eran estereotipos o  los habituales freaks de la noche – como puede observarse en alguna de las fotografías de la exposición -: “era lo esperable en las Ramblas!”, bromeó el autor. “Es un lugar muy folklórico, un sitio en que es difícil saber qué día es a parte de domingo”. Pero logró salir de esa previsible estridencia y conseguir ese “catálogo de anónimos”, que es como define Herrera ahora la colección de fotografías.

El fotógrafo quería retratar a sus paseantes de cuerpo entero con todo lo que llevaban en aquel momento encima. “El objetivo era documentar el momento porque los objetos son los que al final denotan el paso del tiempo”, comenta.  La iluminación, parecida a la de un escenario alumbrado con focos, conseguía un ambiguo efecto entre lo teatral y el ambiente de un quirófano, entre el estrellato efímero y una fría pero incisiva fotografía de estudio. Un fondo de tela negra común en todas las instantáneas a modo de f0ndo era el hilo conductor de toda la serie, de cuyos protagonistas no se sabe el nombre, pero de los cuales podemos imaginar su vida, su edad o especular con lo que iban a hacer aquella noche a aquella hora. “Se trataba de sacar a los fotografiados de esa cinta transportadora que es Las Ramblas. En Las Ramblas cada uno puede actuar de sí mismo y eso produce anonimato”. Y con esa idea se decidió a pedir los permisos pertinentes para plantar el set de fotografía en Las Ramblas durante media docena de sesiones nocturnas entre diciembre de 2004 y agosto del 2005.

Uno de los logros de las fotografías de Herrera ha sido conseguir que sus personajes posaran delante de la cámara evitado cualquier artificiosidad, que apareciesen de la forma más natural posible, como si se miraran al espejo en la intimidad. Para ello, apretaba el disparador así que los tenía ante el objetivo sin dejar que tuvieran tiempo de pensar como debían posar, qué actitud tomar o qué parte de ellos mostrar. Herrera quería que “los retratos funcionasen como espejos, que la cámara y el fotógrafo fueran un espejo [de las personas]”. El espectador de la exposición, al postrarse delante de los retratos, se convierte en un voyeur anónimo que ve reflejado algo de sí mismo en esas personas a las que observa y a su vez juzga en su foro interno. Este proceso interior es particularmente intenso delante de los retratos de esos freaks de la noche: siempre es incómodo posicionarse ante la ridiculez del otro, ante la propia ridiculez.

La observación de las fotos puede convertirse en un proceso obsesivo y eterno – ¿a quien no le gusta mirar sin ser visto? -,  que tal y como apuntó Hidalgo puede relacionarse con el concepto de “el hombre invisible” acuñado por el sociólogo Manuel Delgado: “el hombre [invisible] que se cubre con vendas porque necesita ser visto. Sinó no existimos. Necesitamos ser vistos”.

Continua… Entrevista a Mariano Herrera.

Anuncis

One thought on “ᴥ LOS PASEOS DEL SR. HERRERA

  1. Retroenllaç: ᴥ “LOS FOTÓGRAFOS HEMOS PERDIDO EL RESPETO Y CON ELLO, EL PODER” – entrevista a Mariano Herrera « El mètode Klosé

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

S'està connectant a %s